una mancha más

August 29, 2008

Jackson Pollock - lavander mist

Según presumo -asumo o imagino y no ostento, alardeo o me ufano- este simulacro de diario o carpeta de recortes goza de singular atractivo para gente perdida en internet o afín al ocio. Realmente dudo que lo vertido en esta hoja sinfín o plétora de intrascendencia pueda atraer a algún otro aparte de mi persona, hasta ahora en cuatro meses sólo distinguí dos comentarios, que si bien no son el fin último del blog sí sirven para no estar tan solo.

Nada más digo que en cuatro meses y diez míseros posts En el centeno registra más de 600 visitas, lo que equivale aproximadamente a 12 colectivos de larga distancia, un partido de Flandria o a las seguidoras de Sandro un 19 de agosto. No es poco.

De repasar Franny y Zooey, el libro bisagra e introductorio de Salinger a la familia Glass, a releer capítulos enteros de Paul Auster o ver que dan en el cable por la tarde, los días se acortan por el tiempo que roba la costumbre. La vida diaria atenta contra este blog. Las obligaciones contractuales, los horarios y la burocracia hacen de la vida un tránsito (lento) vacío de estímulos, en busca de calma y serenidad.

Jactarse de correcta ortografía, académica gramática y amplio vocabulario o buscar y revolver ideas privadas sobre aspectos de la vida que poco importan a muchos no pueden dar forma a nada. No alcanza. El tema es qué viene antes, ¿la forma o la función? ¿deben ir juntas? ¿acaso importa? Lo único que queda es seguir escribiendo hasta abajo, donde se termina la página y volver a empezar. Cómo un acto reflejo, o peor, como un tic.

Esa es la elección de un supuesto redactor, cubrir el blanco aunque sólo sea ensuciando. A Pollock le dio resultado.

Entre caníbales

July 31, 2008

(o cómo William Burroughs alimentó a dos íconos de la música y vivió para contarlo)

Se sabe: William Seward Burroughs fue uno de los precursores de la movida beat y no precisamente como autor, sino como una influencia de sus amigos Kerouac y Geinsberg. Fue también uno de los primeros seres humanos alimentados a pura heroína a mediados de los 40´s y lo narró de manera magistral en el Almuerzo Desnudo. Es decir, Burroughs no como influencia de nada sino Burroughs under the influence. Su obra más celebrada es un recuento de esos momentos en que el flagelo de la droga lo hace vivir (o imaginar) un mundo que excede a la psicodelia por mucho y se convierte en un mondo bizarro.

Veamos a Burroughs, como una especie de antropófago de si mismo en su vida y obra, y como el alimento de tantos otros renombrados caníbales (Frank Zappa, Tom Waits, New Order, The Jesús & Mary Chain, etc.). Aunque sus influencias se pueden notar en el cine, la pintura y la música, hoy sólo me fijo en dos ejemplos.

Spaceman y yo.

1973. Luego de leer Nova Express por la mitad, Bowie empieza a dar forma a su alter ego Ziggy Stardust. En la cúspide de su carrera, o en una de ellas, encuentra una nueva forma de escribir sus letras. De la novela aprende su más famosa técnica: el CUT UP, el cual consiste en recortar un texto en múltiples fragmentos, agitarlos hasta mezclarlos aleatoriamente y, finalmente, recombinarlos tal y como vayan surgiendo de los inexorables designios del azar. Dicho método ha dado lugar a novelas enteras de William Burroughs.

En una famosa entrevista publicada en Rolling Stone en 1974, Burroughs y Bowie tienen una conversación un tanto superficial en la que discuten la movida cultural del momento. Hablan de sus encuentros con otro mutante, Warhol y sobre los nuevos caminos de la música, sus visiones del futuro y hasta el impacto del sonido. De este charla surge la puesta en escena de Ziggy, a la que WSB se refiere como el primer cut up visual. También entre otras cosas ambos se definen como mentirosos constantes, refiriéndose a sus contradictorias declaraciones. Alegan cambiar de idea con suma facilidad, como un rasgo distintitivo de genialidad, estableciendo un clara diferencia entre ellos y la clase política. “Tomá como ejemplo a Hitler, el nunca cambió de idea”, dijo simplemente Burroughs.

Un joven triste y encantador.

1991. Kurt Cobain era un asiduo lector de la obra de WSB y también como Bowie tuvo la suerte de conocer a su héroe. El encuentro entre ambos artistas malditos tiene como resultado una canción casi inédita: The Priest They Called Him. La voz de Burroughs narrando un cuento corto sobre un cura que encuentra en Nochebuena una maleta con un cuerpo desmembrado en su interior, y a la que luego de vaciar, vende por $3 en la calle para comprar heroína. Todo sobre la guitarra calmada de Cobain, quien muy conforme con la actuación del viejo, lo invita a participar del video de Nirvana Heart Shaped Box, en el lugar del viejo crucificado. Burroughs sólo se negó amablemente.

Sobre el encuentro, WSB diría: “era un joven tímido y muy educado, había algo muy infantil en él, como frágil y a la vez perdido. Fumaba mucho, no bebimos ni tomamos drogas. No le mostré mi colección de armas”.

Solo un dato curioso de Bowie.

Solo como un dato curioso cabe tener en cuenta las numerosas participaciones que ha tenido David Bowie con otros famosos artistas, esta es una breve lista: Bing Crosby, un dueto en la última aparición televisiva de Bing; Nico (la de Velvet Underground and Nico) para quien escribió la canción Heroes; Freddy Mercury, con quien compartió un dueto en Under Pressure; y finalmente Kurt Cobain, que se relaciona con Bowie por el cover de The Man Who Sold The World.

Hay dos patrones fácilmente reconocibles de estas participaciones, las increíbles piezas musicales, suerte de obras maestras; y principalmente, las muertes prematuras de los participados.

Tarde-Noche con Conan

July 13, 2008

Todos los días hábiles (de lunes a viernes, bah) a las 21 hs., I-Sat pone al aire un ícono de la televisión estadounidense: Late Night with Conan O´Brien, el talk show más visto a la medianoche yanqui que tiene como conductor a una de las personas más nerviosas e hiperkinéticas del medio, así también como al más irreverente. El formato ya es un clásico en la tele con más audiencia en el mundo, formato que acá le quedó enorme a Nicolás Repetto luego de que lo copiara en sus vacaciones en Miami y que no dió muy buenos resultados (en su momento) a Roberto Petinatto y que ahora intentan imponer en ese supuesto que es la audiencia latina con Ya es Mediodía en China, por Sony. Ese formato que consta de una escenografía que parece un living o una oficina, tiene banda en vivo y un ritmo vertiginoso y que se apoya en dos o tres invitados.

Muchas veces – si no todas – el colorado Conan (ex escritor para Los Simpson y Saturday Night Live) parece ser más grande que sus invitados y le dan el espacio y el tiempo para rematar chistes, mirar a cámara, moverse como un muñeco y para dejar siempre la impresión de que, aunque lo que se cuenta no es demasiado entretenido, su trabajo es hacerlo entretenido. Casi como esa escena en Ligeramente Embarazada donde el conductor de American Idol, Ryan Seacrest, se queja de la tardanza de una cantante pop rubia e insulsa, bastante menos famosa que él. Ese es el chiste: “Soy mucho más famoso que todas estas estrellas y sin embargo tengo que esperarlos y preguntarles lo que quieran para venderse”.

El show, que promedia los 2.5 millones de televidentes todas las noches y por 11 años consecutivos llega tarde a la Argentina porque el año que viene termina. No el programa en sí, sino el ciclo de Conan O´Brien, quien reemplazará a Jay Leno (el de la cara gigante y mandibula descomunal) en el mucho más gigante The Tonight Show. El paso es hacia arriba para Conan porque lo sienta detrás del escritorio más visto de la televisión yanqui y en primetime. El reemplazo del colorado será el “soy-gracioso-pero-lo-intento-demasiado” Jimmy Fallon, actor de la cantera Saturday Night Live y protagonista de bodriazos como la remake de Taxi y algunas más.

En fin, nunca es tarde para ver algo nuevo y distraerse de Bailando por un Sueldo, del drama campo y gobierno, de las novelas o shows de panelistas y archivos de tv y del día que empieza a parecer más liviano e irónico. Justo cuando ya se hace tarde para muchas cosas.